
Desde su fundación en 1881, FSB basa su existencia en el impulso del mercado. Siempre acompañando al espíritu de la época. Situándose intrépidamente a la cabeza de las nuevas tendencias. Siempre comprometido con su tradición artesanal.
Cuando Franz Schneider irrumpió en el mercado de los herrajes con la fundación de su firma en Iserlohn (Sauerland) en 1881, la mayor demanda se centraba en herrajes para muebles de época y objetos de devoción sencillos fabricados en latón. El éxito le dio la razón: En el cambio de milenio, sus productos se incluían ya en un práctico catálogo.
En 1909, Franz Schneider trasladó su empresa desde Sauerland a Weserbergland. En Brakel, no sólo halló un terreno industrial vacío sino también su emplazamiento definitivo. Como demostración de ello, incluyó la letra B a sus iniciales F y S, enorgulleciéndose de presentar al mercado sus primeros herrajes para puertas y ventanas con acabado plateado y negro desde su empresa rebautizada como FSB.
Durante el boom de la reconstrucción tras 1945, FSB descubrió el metal ligero. Esta empresa rindió homenaje al espíritu de la época caracterizada por las lámparas de tres tulipas de diferentes colores y las mesas en forma de riñón, produciendo diseños coloristas de estilo dinámico para puertas de entrada, que aún hoy pueden verse en las puertas de tiendas de aquella época.
Entre 1953 y 1963 el cincelista, mecánico e instructor Johannes Potente creó en FSB su diseño clásico adaptado a la mano. Todo el mundo conoce sus diseños, no así su nombre. Tras su fallecimiento fue cuando los diseños industriales anónimos de Johannes Potente recibieron el merecido aprecio de los expertos. Sus diseños pasaron a formar parte de las colecciones de los museos más notorios como, p. ej. el MoMA en Nueva York.
Bajo la dirección intelectual de Otl Aicher, FSB se reorientó a lo largo de los últimos 20 años, sin oponerse a la tradición de sus 100 años de historia. Mediante una manilla (inspirada en la manilla del filósofo Ludwig Wittgenstein) y una mano dibujadas en formas estilizadas y representando a las manillas como una prolongación de la mano, Aicher estableció los hitos gráficos de nuestra nueva imagen.
En la última década del siglo XX, nuestra marca se convierte a nivel mundial en sinónimo de herrajes para puertas y ventanas de alta calidad tanto estética como funcionalmente, así como de ejecución artesanal perfecta en materiales actuales. Esta publicación de FSB en 16 tomos ofrece testimonio sobre un debate conceptual extraordinariamente intenso sobre “agarre y manillas”. Para nosotros, que hemos sido descritos por el Frankfurter Allgemeine Zeitung como una “editorial que también produce manillas”, estas publicaciones siempre han sido, y siguen siendo, mucho más que una pequeña reflexión sobre nuestro trabajo y nuestra manera de actuar: son, como toda la década, la base de nuestro pensamiento integral sobre la arquitectura y el diseño.
Nunca antes, excepto quizás en la revolución industrial, hubo una transformación tecnológica y social tan amplia como la producida en el pasado más reciente. FSB siempre ha demostrado tener amplitud de miras, adaptando tendencias y creando “herramientas de prolongación de la mano” siempre prácticas: la gama ErgoSystem® sin barreras se convierte en nuestra propuesta para una sociedad en continuo envejecimiento. Con nuestros sistemas electrónicos de control de acceso y nuestros tiradores biométricos Fingerscan, adaptamos nuestros herrajes clásicos a la era digital. Así, comenzamos los años 2010 con una gama de productos que permite manejar con una sola mano todo lo relacionado con el agarre y las manillas en una estancia.